VENTAJAS DEL ARBITRAJE
- Flexibilidad: A diferencia de un proceso judicial, en el arbitraje las partes controlan aspectos importantes del procedimiento, porque las partes pueden:
- Escoger quiénes van a ser los árbitros, lo que permite la profesionalidad especializada. En el CICA los procesos se desarrollan con un Tribunal Arbitral de tres o un número impar de árbitros. El Centro tiene una lista de árbitros muy prestigiosos que han sido inscritos ante el Ministerio de Justicia por especialidad.
- Proponer otros árbitros que consideren adecuados para su caso y el CICA los aceptará siempre que cumplan con los requisitos exigidos. Si las partes lo establecen en la cláusula arbitral el CICA designa a los árbitros adecuados para el caso.
- En los arbitrajes de derecho las partes pueden escoger la ley de cuál país va a ser aplicable al conflicto (si no se indica cuál se escoge se aplica la ley costarricense).
- Las reglas de proceso: existe la posibilidad de escoger las reglas procesales de aplicación, sean leyes o reglas de instituciones arbitrales. Si las partes no lo hacen, el Tribunal Arbitral determinará el proceso.
- Da garantía legal de confidencialidad tanto el arbitraje como la conciliación se desarrollan en las instalaciones del Centro, y solo tendrán acceso a éste los interesados, sus abogados, el personal del Centro y el Tribunal; teniendo todos y cada uno de ellos la obligación de guardar en la más estricta confidencialidad lo sucedido en el proceso.
- Efectividad: porque los laudos tienen fuerza vinculante, son definitivos e inapelables, pues se le otorga el carácter de cosa juzgada material, su incumplimiento permite la ejecución de forma sumaria en sede judicial.
- Son procesos rápidos, su duración no sobrepasa los 7 meses.
- En los arbitrajes de derecho los árbitros deben ser necesariamente abogados con más de diez años de estar incorporados. Se les exige además condiciones generales como capacidad civil, habilitación, la no existencia de causal de recusación, neutralidad e independencia.
- Son procesos menos formalistas y ritualizados.